domingo, abril 22, 2007

DOS VECES LA MISMA PIEDRA


Sigue sumando pálidas el Violeta en este Torneo Centenera. En este caso, el rival era Lo Que Sale, el cual tenia al igual que Pitta 2 puntos. Pittaluga venía con ganas de dar vuelta la mala imagen dada el domingo pasado tras el furibundo 10-2 frente al OADYR, pero ya arrancó con malas noticias desde los vestuarios. Si bien Otero regresó a la titularidad, Acebey y Germán Ferrentino, estandartes del equipo, no pudieron presentarse por estados de anginas y vómitos. Ya de entrada el nivel del equipo titular se iba a ver disminuido en lo técnico, aunque no en lo actitudinal. Con Aleidín y Otero en el fondo y Camblor y Alvarez arriba el Violeta salió a buscar, pero rápidamente se vino el 0-2 y los fantasmas del domingo anterior dominaron a los jugadores. Camblor, cuando no de contra, marcó con un violento derechazo el efímero 1-2. Efímero porque en los minutos siguientes se transformó en un 4-1 con el cual se cerró la primera etapa. Seguían los problemas en el manejo de pelota y en la marca. El ataque se diluía en las corridas de Camblor y los esfuerzos de un Otero que como siempre fue patrón en la defensa.Para colmo de males Alvarez debió salir por un pinchazo en el gemelo.
En la segunda mitad, con Rabachini haciendo su debut en la delantera Violeta, las cosas siguieron igual. El rival, muy aplicado para hacer correr la pelota, siguió convirtiendo goles y se puso 7-1. Los 10 minutos finales fueron mucho mas parejos, con un rival que saco el pie del acelerador y un Pitta que levantó su nivel con la entrada de Gonzalo Ferrentino en la defensa, en lugar de un agotado Aleidín. Rabachini marcó el descuento tras una buena definición de Camblor que entraba mansamente. Finalmente, una obra de arte del 10 rival cerró el partido 9-2.
Otra goleada que pega duro, pero que sirve como nueva lección de como se deben jugar los partidos por los puntos y de la responsabilidad que se debe tener a la hora de encarar estos compromisos. Otra muestra de como influye la falta de experiencia y de rodaje.
Pero, como se señaló el domingo anterior, no es un pozo sin fondo. Si ya lo tocamos o no no se sabe, pero podría decirse que peor de lo que quedó el equipo luego de estos dos golpes terribles no se puede quedar. Que la suerte no acompaña (las lesiones y enfermedades diezman al equipo) y que los esfuerzos de a poco irán convirtiéndose en resultados. Que hay que plantearse objetivos pequeños, y luego ir creciendo. Que hay que tener más huevos que nunca, que el grupo necesita estar más unido que nunca.
Volvamos al espíritu nuestro... Pittaluga arrancó de abajo, con 5 jugadores y apenas unos pocos partidos amistosos encima con rivales de poca monta. Se ganó el respeto a base de esfuerzo, que ahora tiene a 9 jugadores en el equipo, tiene camiseta, tiene banca en el club y entre los amigos, tiene web y fotolog, recauda plata a los tumbos. Es, antes que cualquier otra cosa, un grupo de amigos, de confianza, de incontables buenos momentos, de estar siempre cuando el otro lo necesita, de bancarse a morir. Es el Club Sportivo Pittaluga viejo, y la leyenda dice que nunca se rindió. ¿O acaso cuantos partidos ha dado vuelta? Ahora es el momento de dar vuelta el partido mas difícil.

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